En la búsqueda de hogares más sostenibles y confortables, las claraboyas con rotura de puente térmico se han convertido en una solución arquitectónica inteligente. Ofrecen una fuente de iluminación natural sin comprometer la eficiencia energética del edificio.
¿Qué es una rotura de puente térmico?
El puente térmico es una zona donde se transmite fácilmente el calor entre el interior y el exterior de una vivienda. En elementos como ventanas o claraboyas, esto puede generar pérdidas de energía y problemas de condensación.
La rotura de puente térmico consiste en interrumpir esa transmisión mediante materiales aislantes o sistemas de doble estructura además de dobles acristalamientos de seguridad. Así se mejora el aislamiento térmico y se reduce el consumo energético.
Ventajas de las claraboyas con rotura de puente térmico:
– Eficiencia energética: disminuyen las pérdidas de calor en invierno y la entrada excesiva en verano.
– Confort interior: evitan condensaciones y mejoran la sensación térmica en el hogar.
– Iluminación natural: permiten aprovechar la luz solar, reduciendo el uso de luz artificial.
– Estética y diseño: aportan modernidad y amplitud visual en espacios cerrados.
– Sostenibilidad: contribuyen a la reducción de emisiones al mejorar la eficiencia de la estancia.
Sistema:
El sistema está formado por un zócalo fijo de 75 mm de ancho + 5mm de aislante térmico y perfil de aluminio visto en interior de claraboya de 20 mm x 80 mm de alto
La parte movil de la claraboya es un perfil de hoja de 75mm de ancho + 5 mm de aislante térmico y perfil de aluminio visto en interior de 20mm x 30 mm de alto.
Estas claraboyas montan un doble acristalamiento de seguridad por ambas caras personalizando su acabado según necesidades de cada usuario.



